Liraglutida (Victoza, Novo Nordisk) es el segundo análogo humano del péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) disponible en España. Está indicado, según su ficha técnica, en el tratamiento de la DM2 en adultos combinado, en doble terapia, con metformina o una sulfonilurea, en pacientes con un control glucémico insuficiente a pesar de haber recibido la dosis máxima tolerada de estos fármacos en monoterapia o combinado con metformina y una sulfonilurea, o bien, en triple terapia, asociado metformina y una tiazolidindiona, en pacientes con un control glucémico insuficiente a pesar de la terapia doble. Según la web de la AEMPS, Victoza aún no está aún comercializada, aunque la presentación de 2 plumas precargadas tiene consginado un precio de 138,16 € lo que la sitúa como uno de los fármacos con un coste diario de tratamiento más elevado. Como ya es tradición en este tipo de entradas, hemos reunido en un solo post una serie de documentación que consideramos básica para hacernos una idea de cuál es actualmente el lugar en la terapéutica de este fármaco. Con esta amalgama, hemos sacado en claro lo siguiente…
Seguridad: debido a la falta de experiencia clínica, liraglutida no debe utilizarse en pacientes con insuficiencia hepática o en población pediátrica. No requiere ajuste de dosis en caso de insuficiencia renal en pacientes >65 años. En pacientes muy ancianos (≥75 años) la experiencia de uso es también limitada. Los efectos adversos son fundamentalmente gastrointestinales (náuseas, diarreas, vómitos) habiéndose observado en los estudios tasas de abandono del tratamiento asociados a los mismos entre un 35-56%, muy superiores a las de placebo (17-19%). Hay descritos casos de pancreatitis con este fármaco. Aunque la tasa registrada no parece ser superior a la habitual en pacientes con DM2, se debe informar de los síntomas habituales de lo que puede ser un efecto adverso potencialmente grave. También se han descrito efectos adversos a nivel tiroideo en roedores tratados con este antidiabético, cuyo impacto en humanos es actualmente desconocido. En una comparación con exenatida, se registraron menos efectos adversos con liraglutida (74,9% vs 78,9%) pero más graves (7,2% vs 4,7%). El 26% de los pacientes tratados con liraglutida sufrieron hipoglucemias leves, en comparación con el 34% de los tratados con exenatida.
Eficacia: la eficacia (y seguridad) de liraglutida en DM2 se ha establecido en el programa LEAD, serie de 6 ensayos clínicos aleatorizados (n=4.456) en los que se ha evaluado la respuesta de liraglutida (0,6-1,8 mg/día) en comparación con placebo, rosiglitazona glimepirida, insulina glargina o exenatida. En 5 de los 6 estudios liraglutida se utilizó en doble (con metformina, glimepirida u otra sulfonilurea) o triple terapia (con metformina + rosiglitazona, metformina + glimepirida o metformina + otra sulfonilurea). La duración de los estudios osciló entre 26-52 semanas y en ellos, la variable de resultado principal fue la variación de la HbA1c desde el inicio hasta el final del mismo.
Lugar en la terapéutica: una revisión, utilizando metodología GRADE establece una recomendación débil a favor de su uso cuando a) todas las posibles combinaciones de terapia dual y triple recomendadas por las guías de metformina y/o sulfonilureas con insulina o glitazonas causen intolerancia, b) estén todas contraindicadas; c) generen hipoglucemias o aumentos de peso (en obesos) tales que impliquen un importante riesgo añadido; o d) fracasen en el control glucémico a pesar de sus máximas dosis. Sobre este asunto es interesante así mismo leer el documento de evaluación del National Institute for Health and Clinical Excellence, del cual el National Prescribing Centre hizo un acertado resumen.
Comentario: liraglutida es la apuesta de Novo Nordisk frente a exenatida en una nueva e interesante posibilidad de tratamiento de la DM2. De lo leído, destacamos que tiene una mejor posología que su competidor (importante en fármacos de administración subcutánea) y es eficaz en la disminución de la HbA1c. Es decir, como hipoglucemiante, cumple. Lo que no sabemos es si lo hace como antidiabético, pues nada conocemos de su eficacia en variables de resultado clínicamente relevantes: para ello, recientemente se ha puesto en marcha el estudio LEADER cuyos resultados conoceremos nada menos que en 2.016. Mientras tanto, liraglutida queda confinada -a nuestro juicio- a la tercera línea de tratamiento, en pacientes muy seleccionados, por lo que es esperable un uso marginal de este fármaco. Recomendamos huir de los consensos de expertos financiados por el patrocinador y acercarse al análisis frío -pero objetivo- de los datos actualmente disponibles. Los documentos referenciados de la Oficina de Evaluación de Medicamentos del Servicio Extremeño de Salud y del NICE, nos dan la clave para hacer un uso juicioso de este fármaco y conocer qué pacientes podrían beneficiarse de su uso. Le damos la bienvenida a liraglutida al competido mercado de la diabetes, aunque, como hemos podido leer, su expediente científico peca de glucocentrismo y ha dejado -incomprensiblemente- en un segundo plano, el fin último del tratamiento de esta enfermedad. Para terminar, como no puede ser de otra forma, recordamos la tremenda importancia de comunicar cualquier reacción adversa que sospechemos se asocia a este nuevo fármaco.





alguien podria informarme si lo ha hecjo o conoce a alguien que lo haya hecho?? gracias.
alguien sabe algo más sobre este tema??gracias
yo, estoy en tratamiento con esta droga y mi experiencia es asombrosa. mi mail andreabetinanqn@hotmail.com
He empezado hace tres semanas con la liraglutida compaginándola con metformina. De momento, lo único observable y constatable es que los niveles de glucosa son altísimos hasta el punto de asustarme y preocuparme en más de una ocasión. Cuando estaba con la insulina no solía sobrepasar 95 en los controles basales, mientras que con el tratamiento combinado antes indicado no bajo de 230. Sinceramente…¡me parece una barbaridad! La primera semana me pinché 0,6 mg/día y estas últimas semanas 1,2 mg/día.
Sinceramente, creo que no hemos avanzado nada y no me extrañaría que nos cambiaran al tratamiento anterior.
Si alguien desea preguntar algo, mi mail es jesaal@telefonica.net
Saludos cordiales
He empezado el tratamiento con VICTOZA a 0,6 hace cinco días.
De momento los niveles parecen bajar levemente.
Lo que si he notado es un poco de ardor y reflujo gastrointestinal…
Si puedo os iré contando como va la cosa, y seria muy interesante que alguno más se apuntase.
Jesus …No se debe cambiar la insulina “lenta” por liraglutida sin mas …primero se debe reducir la dosis de insulina alrededor del 30 % de la anterior y realizar controles para ir disminuyendo la dosis de insulina. Ojo solo esta indicado en Obesos con un IMC muy alto > 30-35 y donde hayan fracasado otras opciones terapéuticas combinadas.
A mi me recetó mi médico endocrinologo y su efecto fue excelente. En su momento el PAMI me reconoció el gasto, pero debo seguir esta terapia, y como era de esperar la obra social se negó a darmela.
Después de varios meses sigue sin funcionar el tratamiento combinado de liraglutida y metformina. Al menos no funciona para bajar la glucosa ni para bajar la hemoglobina glicosilada. Empecé con ese tratamiento allá por mediados de octubre, porque mi IMC era >32 – 35. Sí ha funcionado en adelgazamiento, pues he bajado 11 kg en cinco meses. Por cierto, con la insulina combinada engordé una barbaridad en siete meses (pinchazo de lenta por la noche y de rápida por la mañana).
Confío en que el tratamiento de liraglutida y metformina empiece a dar mejores resultados en los próximos meses. He hecho muchas consultas a quienes están con el mismo tratamiento que yo y hay para todos los gustos.
Al cambiar la letra el blog, veo que dice 2 KG. Debe decir ONCE.
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